Interior de 12 con la barra de azulejo marrón, la vitrina de cupcakes y el obrador acristalado al fondo

Así nació 12

No queríamos ser una pastelería más. Queríamos un sitio donde entrar y tener ganas de quedarse. Esta es nuestra historia.

Nuestra historia

2 min de lectura · Por Ángela, de 12

12 nació en Cambados de una idea muy sencilla: que algo dulce puede ser también algo bonito.

Todo empezó con Nácar, un primer proyecto de pastelería artesanal inspirado en el mar y en las Rías Baixas. Con el tiempo, nos dimos cuenta de que queríamos algo más personal, más cálido y más nuestro. Queríamos una marca que se pudiera diseñar de principio a fin y que transmitiera exactamente lo que sentimos cuando entramos en una pastelería de las de siempre: olor a chocolate, luz suave y ganas de quedarse.

Así llegó el nombre: 12. En gallego, doce significa dulce, y nos pareció el juego de palabras perfecto. Pero el número también es una forma de trabajar: nuestras galletas y pasteles se preparan y se venden en docenas, en cajas de 12 pensadas para compartir, regalar o darse un capricho.

La tienda se inspira en las cafeterías europeas más acogedoras, con azulejos, toldos y tonos marrón chocolate y beige. Detrás de la barra está el obrador, para que se vea cómo se hace cada dulce.

Hoy, en 12 se puede comprar en la tienda o hacer el pedido por la web y recogerlo, o recibirlo en casa si se vive a menos de 5 km. Así cuidamos la frescura de cada producto.

12 es dulce, es artesanía y es Cambados. Y está hecha para compartir.